Beneficios de crecer con una mascota

Por Mónica Zárate

Quienes ya hemos tenido mascotas en casa sabemos que los perritos, gatitos, conejitos o cualquier otro animalito representa un factor positivo y benéfico en nuestras vidas.

Las mascotas influyen de manera positiva en la salud y bienestar humano, y no lo digo yo, lo dice la ciencia por la gran cantidad de estudios que se han realizado respecto al tema.

Aquí te menciono algunos beneficios emocionales, psicológicos, conductuales y algunos beneficios relacionados con la salud al tener una mascota.

Las mascotas ayudan a disminuir las alteraciones psicológicas, reducen la sensación de soledad en estados de depresión, estrés, duelo y aislamiento social, las mascotas se convierten en un acompañamiento incondicional aumentando la autoestima.

En un estudio realizado se encontró que los dueños de mascotas rara vez o nunca se sentían solos, les era fácil entablar nuevas amistades y tenían un mayor número de personas a quien recurrir ante una eventualidad o crisis, en comparación con personas sin mascotas. Esto nos lleva a pensar que elegir un animalito de compañero para las familias que como la mía, solo se compone de padres e hijo único, resulta bastante conveniente porque en ningún momento tu hij@ se sentirá solo.

Tener mascotas es un factor protector para las enfermedades cardiovasculares, pueden modificar varios factores de riesgo: se disminuye la presión arterial, se reduce la frecuencia cardíaca, la ansiedad y el estrés. Los dueños de perros tienen una mayor actividad física en comparación con aquellos que no los poseen, y como consecuencia los primeros tienen en general una mejor salud.

En específico, un perro puede ser una excelente opción para incluirlo en tu familia, ya que por naturaleza son seres nobles, fieles y leales a sus dueños, tienen un gran instinto protector y son capaces de percibir a los seres más indefensos de ‘’su manada’’ (su familia) y es por ello que cuidan y protegen a los bebés y niños.

Si aún no te convenzo de añadir un miembro perruno a tu familia, te doy otra razón: Se ha comprobado que los perros suelen querer más a sus amos de lo que se quieren a sí mismos. Según estudios realizados en los que tomaron muestras de saliva en perros previo al contacto humano y muestras de saliva 10 minutos después de solo observar o convivir con sus dueños, se identificó que su nivel de oxitocina se elevó aproximadamente un 57%. La oxitocina en humanos se segrega al estar con alguien que amamos. Esto no te parece increíble? Imagina convivir con alguien que te quiera tanto, y mejor aún, imagina que tu hijo conviva con un ser que lo cuide, lo ame y lo proteja tanto.

Mi perrito Rito es el hermano mayor de mi hijo Román. Cuando llegó el bebé por primera vez a casa, Rito se encontraba muy confundido y todo el tiempo movía su cabecita de lado intentando interpretar los sonidos extraños que producía el bebé.  Solo bastaron dos noches para que Rito decidiera adoptarlo como su hermanito menor. Desde entonces juega con él, lo cuida y hasta a veces lo lame para limpiarlo tal y como lo hace una perrita con sus cachorros. Es asombroso el vínculo que se crea entre un niño y una mascota.

Si decides integrar una mascota a tu familia procura enseñarles a tus hijos cómo cuidar de ellos, recuerda que los animales no son juguetes. Haz a tus hijos partícipes de las tareas que implican tener mascotas: asearlos, pasearlos, alimentarlos, etcétera.

Es importante enseñar a nuestros hijos desde pequeños, a respetar a todo ser vivo. Si tu decisión es que crezcan a lado de un animal o aún si prefieres no añadir una mascota a tu familia, debes enseñarles que en el planeta todos los seres vivos tenemos un lugar y un espacio y que ante cualquier situación, nunca deben lastimar a un animalito, siempre deben respetar su entorno y territorio, jamás agredirlos.

 

 

Algunas bibliografías consultadas:

http://www.scielo.org.co/pdf/rccp/v20n3/v20n3a16.pdf