Contacto piel con piel: MMC

Por: Mónica Zárate

En el vientre materno, los bebés se encuentran en un ambiente relajado y cómodo. No obstante, a medida que van creciendo, son capaces de percibir en el interior lo que sucede en el exterior del vientre materno. Perciben ruidos, cambios de temperatura, caricias y demás. Sin embargo, el recién nacido encuentra al útero de la madre como su lugar de seguridad, en donde obtiene la tranquilidad y el confort que lo mantiene en paz.

La culminación de un embarazo, es un acontecimiento de gran impacto tanto para la madre como para el hijo, ya que durante los primeros instantes al nacer, los bebés son expuestos a un ambiente completamente diferente al que vivieron durante 9 meses. Algunos ejemplos de esto son el exceso de luz, el ruido y otros estímulos más que resultan dolorosos e incómodos para ellos. Estas nuevas sensaciones que experimentan los recién nacidos, definitivamente no las saben manejar o controlar por sí solos.

En ese momento el amor y calor humano es insustituible para brindarle sosiego y paz a esa indefensa criatura.

El método madre canguro que consiste en mantener al recién nacido piel con piel, se desarrolló a causa de la escasez de incubadoras y el impacto de separar a las mujeres de sus hijos en unidades de cuidados neonatales.

Los beneficios de dicho método son: regular su temperatura corporal, ritmo cardíaco y respiratorio según sus necesidades; reducir el llanto; procurar más tiempo de tranquilidad y de sueño profundo, además disminuye el estrés del bebé y fomenta el apego y la lactancia materna, entre otras cosas más.

En palabras más concretas, se trata de un método eficaz y fácil de aplicar que fomenta la salud y el bienestar tanto de los recién nacidos prematuros como de los nacidos a término. 

Este método se debe realizar directamente piel con piel, desnudos, sin colocar ninguna cobijita o prenda entre los dos, procura mantener la habitación con un clima adecuado, en caso de ser necesario cubre con una manta la espalda de tu bebé para cobijarlo. Coloca su orejita a la altura de tu corazón para que tu bebé escuche tus palpitaciones, ese sonido que escuchaba con regularidad mientras estaba en tu viente, créeme que eso lo relajará bastante, ya que logrará sentirse de nuevo en su lugar de seguridad y confort, aquél que le brinda paz.

Esta práctica está indicada realizarla en bebés prematuros o con bajo peso al nacer durante las 24 horas del día, solo pausándola en momentos de cambio de pañal o alguna otra necesidad básica. Sin embargo, si tu bebé nació a termino y se encuentra completamente sano, puedes realizar este método cuantas veces quieras y por el tiempo que desees, recuerda que esto lo calmará, tú le darás toda la tranquilidad, el calor y el amor que necesita.

Dentro y fuera de tu vientre, tú tienes la capacidad para cuidar de tu hij@.

Tus caricias, tu voz, tu cuerpo y tu amor, es lo único que tu bebé necesita para vivir.

 

*Bibliografías consultadas:

Método madre canguro- OMS:
https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/43083/9243590359.pdf;jsessionid=B2F2547986DFA3F19A5A0E5BFFEC5E31?sequence=1

Programa madre canguro: una alternativa sencilla y eficaz para la protección de los recién nacidos prematuros o con bajo peso al nacer:
https://www.scielosp.org/pdf/rsap/2012.v14suppl2/32-45/es